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Una ópera de “arias”

Como ya hemos dicho, I masnadieri sucedió a Macbeth y, en el parecer de muchos estudiosos, significó un Retroceso en la carrera de Verdi, como algunos también ven en Il Trovatore respecto de Rigoletto. Sin embargo, no debemos olvidar que, de acuerdo a las cuentas del propio Verdi, esta ópera no es posterior sino anterior a Macbeth, porque empezó a trabajar en ella antes que en la adaptación shakesperiana. Tampoco era el mejor libreto posible, como ya hemos indicado en nuestros anteriores Posts.

En cualquier caso, ¿cuáles son los reproches que podemos hacer a esta ópera al inscribirla en la carrera verdiana?:

  • Que tiene un inusual número de arias, para esa época de Verdi, y, por tanto, también tiene pocos conjuntos. Como dice Roger Parker, en su ensayo en Grove, “es la primera ópera de Verdi que no se abre con un Coro ni acaba con un Concertato
  • La parte de la soprano es muy belcantista, si bien ese “defecto” tiene que ver mucho con las cualidades de Jenny Lind (llamada el “ruiseñor sueco”) y con el recurso de reflejar así la pureza e ingenuidad del personaje, como ocurrirá con la Gilda del primer acto de Rigoletto
  • Siguiendo a Julian Budden, podemos decir que los personajes no tienen oportunidad de definirse a si mismos por contraste (como habría ocurrido en los duos), ya que la exposición se deja a un conjunto de cavatinas, que resultan números aislados
  • Como señalábamos en el Post anterior de esta serie, la cavatina de Francesco Moor, “La sua lampada vitale“, donde este personaje se nos presenta por primera vez, pone de relieve el “problema de la villanía en la música“, como señala muy bien Budden. Sencillamente, aún Verdi no había aprendido y practicado lo suficiente para delinear sus “malos”, tarea que culminará al final de su carrera con el Iago de Otelo

Como resumen de todos los defectos citamos el que hace Julian Budden en su libro Verdi, en la 3ª edición:

I masnadieri remains unsatisfactory as a whole. All of it is recognisably Verdi; but the central dramatic conception is lacking and with it the unifying “tinta”.

Que podríamos traducir asi: “I masnadieri resulta insatisfactoria como conjunto. Todo en ella es reconociblemente verdiano, pero falta la concepción dramática central y, con ello, la “tinta” unificadora.”

Pero contiene mucha más buena música de lo que se supone

Esa frase de Roger Parker, a propósito de esta ópera, nos permite abrir ahora la lista de logros, que aunque aislados, hacen esta ópera interesante y bonita. Seguimos en esto a Budden, una autoridad en Verdi y con el que estamos en perfecta sintonia:

  • El Preludio: Un Preludio grave, con su cello concertante, un aterciopelado “obligato” en Re menor, que compuso en honor de su amigo Alfredo Piatti, a la sazón en Inglaterra y que tocó con la Orquesta de la Ópera de Haymarket
  • La Cavatina del tenor del 1er. Acto (O mio castel paterno), asi como la Cabaletta (Nell’ argilla maledetta) en la que ya se explicita la intención de Carlo de capitanear una partida de bandoleros, como venganza ante la actitud de su padre (tal como se la cuenta su hermano, en la carta, con toda su mala intención), muy en la linea de las “arias de vendetta” verdianas
  • El Cuarteto (Sul capo mio colpevole) entre Massimiliano, Amalia, Francesco y Arminio, del final del 1er Acto, que sigue a las falsas noticias de la muerte de Carlo, gracias a la conspiración que preparó Francesco con la ayuda de Arminio. Está en la mejor tradición de los ensembles verdianos, con escritura de las partes de cada cantante que les hace destacar
  • El Andante de Amalia en el comienzo del Acto 2º (Tu del mio Carlo al seno), con su delicado acompañamiento de arpa, cello y contrabajo, y la aparición de vez en cuando de las maderas
  • Los Coros del 2º y 3er Acto, principalmente voces masculinas, algunos francamente novedosos, como el del rescate de Rolla (Acto 2º)
  • La Romanza de Carlo en el Acto 2º (Di ladroni attorniato), claramente inspirada en el estilo de Donizetti, con una evocadora melodia escrita en una tonalidad menor, que termina sin pasar por la relativa mayor
  • El duo de amor entre Carlo y Amalia (Qual mare, qual terra), en el Acto 3º, al reencontrarse después de conocer la falsedad de la noticia de la muerte de Carlo y haber sufrido el intento de abuso de Francesco, con su diálogo de frases repetidas, así como el de Carlo y Massimiliano (Come il bacio d’un padre amoroso), del Acto 4º, donde cada uno parece continuar el pensamiento del otro
  • La visión de Francesco del día del juicio (Pareami che sorto de lauto convito), al comienzo del 4º Acto, con una forma bastante original que anticipa las largas narrativas, como la de Azucena en Il Trovatore (Condotta ell’era in ceppi)
  • El dueto entre Francesco y el Pastor Moser (Mi hai chiamato), en el 4º Acto, en el que se percibe un conflicto entre voces que explica muy bien el conflicto entre los personajes, y que es el tipo de hallazgos que hicieron tan atrayentes las obras del primer Verdi. Como dice Budden: “Moser es un bajo comprimario, dispuesto a exhibir toda la extensión de su voz, proveyendo así la roca granítica contra la que la fuerza de Francesco se estrella en vano”
  • El Terceto del final del 4º Acto (Cadutto è il reprobo), entre Carlo, Massimiliano y Amalia, más el Coro de bandidos, verdadero Concertante, y un final musicalmente digno para una obra tan profundamente romántica (en el sentido del movimiento Romántico). A mi modo de ver prefigura varios de los momentos que podremos ver, en plenitud, en La forza del destino

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Un libretto debil para un drama complejo

Acabamos este Post haciendo una consideraciones sobre la realidad dramática sobre la que se asienta esta ópera y las debilidades del libretto:

La primera obra teatral de Schiller, Die Räuber, es un producto típico del movimiento germánico Sturm und Drang, un movimiento de rebelión en protesta contra una sociedad racionalista, todo ello en nombre de la “emoción”.

Trata del joven Karl, hijo de un noble, Maximilian von Moor, que tras vivir una vida desenfrenada y con malas compañías, es desheredado por la maquinación interesada de su hermano pequeño, Frank, en el ámbito temporal de la Guerra de los 7 años, que tanto afectó anímicamente al pueblo alemán. Como consecuencia, Karl se convierte en una especie de Robin Hood, al frente de una banda de facinerosos, con el propósito de vengar las violencias, iniquidades y tiranias. Karl rescata a su padre, que ha sido enterrado en vida, para que muera de hambre, por su malvado hermano, y se encuentra con su amada Amalia, a la que Frank le ha hecho creer que Karl había muerto, habiendo, luego, pretendido obtenerla con engaño o por la fuerza. Karl y su banda persiguen a Franz y consiguen que se suicide, atenazado por los remordimientos.

Pero las cosas no acaban bien. En efecto, Karl tiene un fuerte sentimiento de culpabilidad y vergüenza. Cuando se encuentra con su padre, y lo salva, no le revela su identidad, ni tampoco le dice a su amada, Amalia, que está al frente de un grupo de bandidos. Cuando, en la escena final, queda explícito que Karl es el jefe de la banda, y aunque Amalia lo acepta, Karl, que no se siente digno de ella, prefiere matarla antes de que se una a su vida de depravación. Al final, Karl ha fracasado en su nueva vida de protesta contra la sociedad y las injusticias.

No era fácil condensar una obra así y menos reflejar las sutilezas de los sentimientos y dudas que tienen cada uno de los personajes y, como ya hemos dicho, Andrea Maffei no era el libretista más adecuado. El libretto carece de matices y la acción dramática llega a resultar, a veces, ridícula. Así lo es, a mi juicio, el terceto/concertante final. A pesar de una música solvente, la acción en los últimos compases, los de la muerte de Amalia, se acelera tanto que no resulta creible el dilema que sufre Carlo entre su vida futura con Amalia o el juramento que le une a sus compañeros bandidos, y mucho menos el desenlace a dicho dilema.

Sin embargo, si no nos fijamos en los detalles, esta ópera en su conjunto es bonita y, como ya hemos venido diciendo, musicalmente es Verdi “fetén”. Esperemos disfrutarla en una de las pocas ocasiones en que se representa.

ENLACES:

Incluimos 2, que hemos preparado en forma de Listas de Reproducción de YouTube. El primero nos da una visión general de la ópera. El segundo Enlace recoge los principales números de esta ópera.

Presentación de I masnadieri

I masnadieri – Números principales

 

 

 

 

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