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Una ópera para Londres

En los últimos días de Octubre podremos asistir en Bilbao a la primera de las óperas de la 66 Temporada de ABAO: I masnadieri, de Giuseppe Verdi, con libretto, en italiano, de Andrea Maffei, sobre la obra teatral de Friedrich von Schiller, Die Räuber (Los bandidos), estrenada en Manheim en 1781.

Se trata de una ópera (melodramma tragico) en 4 actos, perteneciente a los llamados “Años de galeras” de Verdi, y fue estrenada en el “Her Majesty’s Theatre” (el Teatro de la ópera italiana) en Londres, el 22 de julio de 1847, por lo que sigue al estreno de Macbeth (Florencia, marzo de 1847) y precede al de Jerusalem (Paris, noviembre de 1847), siendo la undécima de sus óperas.

El encargo se gestó en 1845, cuando Verdi estrenó en Londres su Ernani, con un gran éxito, al que seguirían Nabucco e I Lombardi. El empresario del teatro, Benjamin Lumley, encomendó a Verdi una nueva ópera, para la temporada siguiente. Ese encargo fue un gran honor para el Compositor. Como Antonio Barezzi, su suegro, indicaba, ningún extranjero después de Händel había estrenado una ópera en Londres, excepto Carl Weber con su Oberon, y los grandes del momento, Rossini, Bellini y Donizetti, no había recibido un encargo semejante.

Inicialmente, la ópera prevista será Il Corsaro, a partir del poema de Lord Byron The Corsair. Y la fecha, el comienzo del verano de 1846. Posiblemente, la elección hubiese sido acertada, pero la enfermedad de Verdi desde enero de 1846 impidió el estreno en verano en Londres (de hecho, Il Corsaro se estrenaría en Trieste, en octubre de 1848). Andrea Maffei, poeta, traductor y amigo de Verdi y al que éste tenía en gran estima, sugirió, entonces, dos nuevas posibles adaptaciones de obras teatrales importantes: Macbeth, de Shakespeare, y Die Räuber, de Schiller. A Verdi le interesaban ambas, por lo que puso a Piave a trabajar con Macbeth, aunque Maffei le ayudará con la traducción del original en ingés, y será el propio Maffei quien se ocupe del libretto de I masnadieri, a partir de la obra de Schiller.

Verdi, que estuvo primero enfermo y luego convaleciente durante casi todo 1846, se encontraba a principios de 1847 con dos encargos pendientes: el de Londres y el del Teatro della Pergola, de Florencia. La disponibilidad del barítono Felice Varesi en Florencia, inclinará a Verdi a estrenar allí Macbeth. Para Londres queda, por tanto, la versión operística de la obra de Schiller, pero la condiciona a tener los cantantes adecuados. Lumley, el empresario, le promete la presencia de Jenny Lind, “el ruiseñor sueco“, y Verdi quiere también al tenor Gaetano Fraschini, aunque al final será Italo Gardoni, con el que Verdi transige.

A finales de mayo de 1847, Verdi marcha para Londres, acompañado de Emanuele Muzio, su “becario” de aquella época (mezcla de discípulo y ayuda de cámara), gracias al que conocemos muchos detalles de este estreno y de toda esa época. Verdi lleva, bajo el brazo, la ópera casi terminada, excepto la orquestación, que la terminará en los ensayos, y quiere hacer ajustes en el papel de Amalia en cuanto oiga a Jenny Lind. Ya en Francia, le llegan rumores de que la Lind no va a cantar, por lo que manda “en avanzadilla” a Muzio para que lo verifique en Londres, y él se queda en París con Giuseppina Strepponi, pues ese era el lugar de sus encuentros en esos años.

Finalmente, Verdi cruza el Canal el 5 de junio de 1847, porque Lumley ha conseguido un buen reparto internacional (incluyendo a Luigi Lablache, para el papel de Massimiliano, el Conde Moor) y por fin la Lind va a cantar. Tras poco más de mes y medio de ensayos, se produce el estreno, en la calurosa tarde del 22 de julio de 1847, con asistencia de la Reina Victoria, el Príncipe Alberto, el Duque de Wellington y toda la nobleza inglesa. Verdi dirige la orquesta el día del estreno y en la segunda función (en las restantes, lo hará Michael Balfe), marchándose a continuación a París, donde le espera Strepponi.

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Giuseppe Verdi, hacia 1847

El estreno de Londres tuvo muy buena acogida entre el público del estreno, teniendo que salir Verdi a saludar repetidamente. No fue tanto con alguna parte de la  Crítica, que encontró la música de Verdi “desagradablemente violenta“. Por otra parte, Verdi había puesto el foco del interés dramático en el tenor, por lo que no aprovechó del todo la popularidad que tenía Jenny Lind entre el público inglés. La causa es que a Verdi no le acabó de gustar la voz de la Lind, ya que decía que:

es el tipo de voz que a la gente le gustaba en el siglo XVIII, pero no en 1847

En Italia, la obra tuvo menos éxito que en Londres, aunque se representó en bastantes ocasiones, hasta 1862, en 17 ciudades italianas, incluido 3 veces en Milán (2 de ellas en La Scala). También se representó en Francia, Hungría, Alemania y Rusia (si bien allí con el nombre de “Adele di Cosenza“). Luego se unió al Limbo, donde están las óperas de Verdi menos representadas, hasta tiempos más recientes, en los últimos 60 años. De hecho, fue en marzo de 1951 la primera vez que la Orquesta de la RAI la difundió por radio y se puso en escena en el Maggio Musicale Fiorentino de 1969.

De esas representaciones se hicieron algunas grabaciones (pocas) que permiten disfrutar de esta ópera, que suena mucho al primer Verdi, aunque tenga algunas deficiencias (o, mejor dicho, insuficiencias) que analizaremos en los próximos Post. No podemos dejar de mencionar algunas de las representaciones y grabaciones más destacadas:

  • En 1972 se produjo por la Opera di Roma y se grabó, con un gran reparto que incluía a Boris Christoff, Gianni Raimondi, Renato Bruson e Ilva Ligabue, bajo la dirección de Gianandrea Gavazzeni
  • En 1974 se grabó por la New Philharmonia Orchestra, bajo la dirección de Lamberto Gardelli, con Ruggero Raimondi, Carlo Bergonzi, Piero Cappuccilli y Montserrat Caballé
  • En 1976 se representó en Bilbao, en el Coliseo Albia, con Bonaldo Giaiotti, Pedro Lavirgen, Matteo Manuguerra y Cristina Deutekom
  • En 1980 Richard Bonynge la dirigió en Sidney con Joan Sutherland, y la grabó en 1982, con otro de los repartos estelares: Samuel Ramey, Franco Bonisolli, Matteo Manuguerra y Joan Sutherland
  • También en 1982, la dirigió Nello Santi en Zurich, con Giorgio Zancanaro y Cristina Deutekom

Después de un paréntesis de más de 15 años, ha vuelto a representarse ya en el siglo XXI, pudiendo destacarse algunas de las últimas Producciones:

  • En 2003, en el “Tutto Verdi” de la ABAO de Bilbao, con Andrea Papi, Roberto Servile, Francisco Casanova y Fiorenza Ceddolins
  • En 2012 Nicola Luisotti la dirigió en el Teatro San Carlo de Nápoles, y se grabó en DVD, con Giacomo Prestia, Aquiles Machado, Artur Rucinski y Lucrecia García
  • En 2013 la produjo el Teatro Regio di Parma (producción que veremos en Bilbao) con Mika Kares, Roberto Aronica, Damiano Salerno y Aurelia Florian

Acabamos este Post conociendo al Protagonista, Carlo, el hijo mayor y favorito del Conde Moor, joven romántico e inconformista que, en un paréntesis de sus estudios en la Universidad de Dresde, se ha unido a “malas compañías”, jóvenes incorformistas como él, aunque ya está deseando que su padre le perdone y poder volver al “castel paterno“. Acaba de recibir una carta, que espera sea el perdón ansiado, y es víctima del engaño de su cruel y envidioso hermano. Entonces, Carlo y sus amigos deciden crear una banda de “ladrones de caminos”, como protesta ante una sociedad que consideran injusta. Le oimos cantar la cabaletta del 1er. Acto, Nell’argilla maledetta.

Nell’argilla maledetta

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